lunes, 28 de marzo de 2011

Maria Soledad Morales y el Doble Crimen de La Dársena

Atiborrado de impunidad reapareció el ex gobernador de Catamarca Ramón Saadi a fin de postular que el feminicidio de Maria Soledad Morales fue un crimen pasional. Exactamente fue lo que dijo el genocida Patti cuando el entonces presidente Menem le encomendó la tarea de investigación de este hecho que tenía en vilo a la Argentina durante su primer mandato. El poder político de la segunda década infame de nuestra historia contemporánea, nunca permitió que la responsabilidad penal en este caso, pudiera realizarse en la doctrina de la autoría mediata, introducida en nuestro país a través del fallo condenatorio a los jerarcas de la dictadura militar.
Muy distinto fue el resultado en el denominado Doble Crimen de La Dársena con motivo del feminicidio de Leyla Bshier Nazar y Patricia Villalba en Santiago del Estero, ya que desde un primer momento se concentró la investigación en el aparato organizado de poder, contando para ello con la fundamental presencia del gobierno nacional y especialmente del compañero presidente Néstor Kirchner.
Si bien es cierto, aún se mantiene impune el crimen de Leyla Bshier Nazar, ello fue debido a graves obstrucciones y desviaciones soportadas en tiempos de la Intervención Federal, que signaron el futuro de la causa penal y que tiene como principal responsable al actual abogado de las empresas de trabajo esclavo Pablo Lanusse, que terminó sin pena y sin gloria una gestión que había generado enorme esperanza en el pueblo santiagueño.
Catamarca y Santiago del Estero fueron intervenidas porque había miles de personas en las calles reclamando justicia Si no hay justicia la democracia real en nuestra región será de imposible cumplimiento. Aún sigue pendiente la respuesta ética del Estado para confrontar los paradigmas míticos que se instalan sobre una voluntad colectiva dispersa y desplazada de su propia vida.
La región del Gran Chaco Argentino acarrea secularmente vestigios del trauma colonial, que se manifiestan en realizaciones paradojales, casi imperceptibles para la nada ciudadana, porque lo que parece ser no es, como en el cuento de Hector Tizón “Nunca es posible regresar a nada”.
En realidad lo que es nos vienen diciendo los filósofos de los pueblos indoamericanos: la búsqueda de la exacta dimensión.
Luis Horacio Santucho
COLINA (Santiago del Estero)

martes, 8 de marzo de 2011

Situación en las cercanías del dique Figueroa

Se agrava día a día la situación de las familias campesinas que viven en las cercanías de la flamante obra del dique de Figueroa. La comunidad rural de El Pirucho se encuentra cubierta de agua y días antes se inundaron 800 hectáreas de algodonales y maizales sembrados en la zona de bañados con la seguridad que el agua nunca llegaría, según las estimaciones de los técnicos de la empresa PANEDILE, el Secretario del Agua Abel Tévez y funcionarios de Recursos Hídricos de la provincia, quienes aseguraron que el dique tardaría tres años en completar su llenado. A principios del año 2008 el Gobierno de la provincia de Santiago del Estero encaró con fondos nacionales la rehabilitación completa e integral del subsistema de riego de Figueroa y del canal sobre su margen izquierda. Se contrató a la empresa PANEDILE y el anunció generó enorme esperanza campesina porque ingresarían bajo riego 28.000 hectáreas que desde 1986 quedaron sin agua a raíz de la destrucción del dique. Desde el comienzo de la reparación de la presa las sabias voces de los bañados santiagueños quedaron empalidecidas ante la opinión científica de ingenieros y funcionarios provinciales que rechazaban con ostentoso desdén la opinión baqueana en el sentido de comenzar a reparar los canales de derivación para evitar en tiempos de lluvias que la fuerza del agua se concentre en el embalse. Lamentablemente los hechos dieron la razón al tercer ojo campesino y hoy la región sufre la angustiosa arremetida de las aguas. Los funcionarios provinciales y los técnicos de la empresa para salvar su responsabilidad han comenzado a hacer rodar la versión que El Pirucho está inundado por maniobras ilícitas de autor/es desconodido/s que rompen las defensas para salvar sus sembrados. El año pasado cuando quedaron bajo agua por otro desborde del Salado los pueblos de Colonia Dora, Icaño actuaron exactamente igual, transfirieron sus responsabilidades hacia indeterminadas personas. El juez penal de Añatuya tendría que haber investigado pero a la justicia y a las palabras se las llevó el viento y el agua. La compañera presidenta anunció que vendría a Santiago del Estero a fines de abril para inaugurar esta costosa obra, esperemos que la furia del Salado lo permita.