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FIDEL Y LA REVOLUCIÓN



La noticia de su muerte nos llegó de madrugada, tal vez para avisarnos que hay que dormir atisbando siempre el horizonte de la revolución. Ese fue su mandato fundamental que las ideas revolucionarias sigan latiendo en el corazón de los pueblos del mundo.

El 1º de Mayo del 2000 en la Plaza de la Revolución “José Martí”, el compañero Fidel Castro deja para la posteridad el mas brillante concepto de Revolución, en estos términos: “Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado, es igualdad y libertad plenas, es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos, es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional, es defender los valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio, es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo, es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”.

En medio de la algazara contrarrevolucionaria ante la muerte de nuestro Comandante Fidel, apareció en la pagina del Partido Obrero de la Argentina una nota firmada por Daniel Gaido, que vuelve a reflotar la activa originada en la CIA sobre diferencias entre Fidel y el Che que originaron su alejamiento de Cuba a causa de dichas desavenencias, buscando nuevos rumbos en Bolivia. El sectarismo talmúdico, como diría Atilio Borón de este izquierdismo vagoroso causa indignación ante la entidad de la felonia, pero no por ello puede sorprender esta conducta si tomamos en cuenta que se trata de una línea de tiempo de estos herederos de Fani Kaplan.




Lenín escribió una de las mejores obras del marxismo dedicado especialmente a estos peripatéticos personajes, se trata de: “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”, presentada el 27 de Abril de 1920 en el Segundo Congreso de la Internacional Comunista.

Lenín explica que el ultraizquierdismo es el precio que paga el movimiento obrero por el oportunismo de sus dirigentes, y en igual sentido Trotsky dice en un tramo de su ensayo: “Sectarismo, Centrismo y la IV Internacional” lo siguiente: “El sectario ve la vida de la sociedad como una gran escuela, en la que el es el maestro. En su opinión, la clase obrera debería dejar aparte otras cosas menos importantes y sentarse ordenadamente alrededor de su tarima. Entonces la tarea estaría resuelta”.

La referencia sobre las diferencias entre el  Che y Fidel fueron aplastadas por el peso de la verdad histórica y ni siquiera fue mencionada en el Obituario que le dedica el agente de la CIA devenido en periodista Carlos Alberto Montaner.

El Comandante Guevara antes de su viaje a Bolivia dejó un bello mensaje de despedida, que en sus tramos finales dice: “...si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo (cubano) y especialmente para tí...Hasta la victoria, siempre tuyo”.

Querido Comandante Fidel como te dijo el Che, nosotros también, te decimos Hasta la Victoria Siempre. Viva Cuba y la Revolución que tanto amaste.


Luis Horacio Santucho

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